Archivo de la categoría: Coscullano

Por San Juan la recogida del ajo

      Comentarios desactivados en Por San Juan la recogida del ajo

La humilde azada de labios acerado mastica tierra sazonada con su silabeo de eco metálico. Hebras de barro que cosen la vida con la madre Tierra, como cordón umbilical. Almizcle a especias de Sri Lanka al abrir la damajuana del surco. Esferas envueltas con delicadeza como cristal de cuarzo facetado en papel de celofán lila para regalo. José mariano seral… Leer más »

Mar de nubes

      Comentarios desactivados en Mar de nubes

Acodarse en el alféizar de la ventana con vistas al campo, abrir con delicadeza con la yema de tus dedos la contraventana de su poemario, de ese poeta que siempre te brinda nuevos versos, que desconoce el bloqueo creativo, cuya tinta es la savia que tiñe los pétalos escarlatas acampanados de la granada, su fragancia acentúa su esencia como tilde… Leer más »

Espigas de trigo

      Comentarios desactivados en Espigas de trigo

Como remeros de trirreme reman al ritmo del cántico de los grillos, en cada parpadeo te acercan a la cumbre de Guara. josé mariano seral

Sabor a campo

      Comentarios desactivados en Sabor a campo

Échame unos terroncitos sobre la línea visual que endulcen el horizonte, no olvides  ponerme una nubecita de átomos latescentes. josé mariano seral

Racimos de uva

      Comentarios desactivados en Racimos de uva

La vid con sus labios sarmentosos, insufla al ritmo del tintineo de la lluvia y el tictac del sol, savia en el racimo, como el artesano de cristal soplado, vaho de Vesubio en la damajuana. José mariano seral

Labrar el olivar

      Comentarios desactivados en Labrar el olivar

Lluvia de junio con su voz atronadora amansa la tierra de corazón endurecido, como la candente fragua la reja, acerada entra en el surco con almizcle a campo recién arado, al mirar atrás las huellas de mi padre de mi abuelo…, sobre la tierra elástica. El olivar siempre obsequioso poético, hoy me recibe con un ramillete de margaritas en el… Leer más »

Pareja de baile

      Comentarios desactivados en Pareja de baile

Como un joyero esférico que abre con ternura sus yemas escarlatas, con la luz del alba que modela como orfebre sobre la  hoja de mayo, se despierta sigilosa la flor del granado, como la bailarina que atesora el cofrecillo musical con su tutu de pétalos acampanados. Frente a la “minglanera”, en el  ribazo del aljibe del huerto, su pareja de… Leer más »

Último día de poda

      Comentarios desactivados en Último día de poda

Cantan jubilosos los grillos como preludio de día caluroso, en el cielo azul las nubes construyen sus efímeros castillos en el aire, como los del no tan niño de átomos de arena en la playa acrisolada. Las “alborzas”, coquetas, en el ribazo del olivar, se pintan con delicadeza los labios con carmín. Las espigas entran y salen en la fragua… Leer más »

Luna de flores

      Comentarios desactivados en Luna de flores

Ayer aleteo de pétalos blancos mecidos por la suave brisa. A la luz de la luna de las flores, conjuga con sigilo el verbo presente sobre el surco, tornándose en vaina preñada, que dará fruto como poema manuscrito sobre pergamino de vitela, que alecciona con su moraleja. José mariano seral

¡Hasta la siega!

      Comentarios desactivados en ¡Hasta la siega!

– Cucú, cucú…, – escucho en lontonanza el canto del cuco amortiguado, como si jugase al escondite entre la recamada fronda, yo, encaramado en la cofa del olivo no logro avistarlo, mientras, continuo con la poda entre orondos troncos y altivas copas, para que continúen recopilando anillos concéntricos de historia, en el índice el primer capítulo bajo el epígrafe de… Leer más »

Un puñado de tierra, en honor a San Isidro Labrador

      Comentarios desactivados en Un puñado de tierra, en honor a San Isidro Labrador

Coger un puñado de tierra, que se desmiga como una hogaza de pan tierno recién horneado, y respirar su embriagador almizcle a campo recién arado, vientre materno de la semilla. Cuando la mano del labrador la deja de barbecho, afloran esas miles de semillas, de amapolas, de margaritas, de camomila…, que dormitan orilladas en el ribazo como perseidas tras la… Leer más »

La puerta de casa

      Comentarios desactivados en La puerta de casa

Portalada que da luz al zaguán, como ojo que parpadea al alba blanca. Bajo sus dovelas, su holgura rinde pleitesía a Platero, para que se adentre con la carga sobre la albarda. Jaspeada con remaches, rechina la cerradura que despierta la estancia, como el trino de las golondrinas abren la primavera, que pivota sobre los goznes de los pétalos de… Leer más »

Flor de olivo

      Comentarios desactivados en Flor de olivo

 Humilde es la flor del olivo, como herradura oxidada en el ribazo del camino, no será el reclamo de su colorido quien le otorgue la portada de la revista Time, ni el cortejo del sutil aleteo de la mariposa, mas es el verbo de la aceituna, verde, grana o azabache. Sentir  admiración por los olivos más longevos, que te anudan… Leer más »

Versos tras las nubes

      Comentarios desactivados en Versos tras las nubes

Zarpan con premura las nubes varadas en las escarchadas crestas calizas de la Sierra. Reman los atléticos átomos de agua con sus palas de cierzo, como galantes gondoleros frente a la plaza de San Marcos, con sus recamados antifaces carnavalescos. A popa una efímera estela de pétalos de amapola se amortigua en tu pupila, como el eco quedo entre las… Leer más »

Rosas escarchadas

      Comentarios desactivados en Rosas escarchadas

Mi padre colocó losa a losa de piedra arenisca con minuciosidad, encajándolas una a otra como si fuesen un mosaico de fina porcelana, sobre la irregular superficie del viejo corral. Junto a un pilar de sillarejo, como si se tratase de un vástago al que aferrarse, plantó una parra, que fue colonizando el recinto, año a año desembarcaba con su… Leer más »

Romerías

      Comentarios desactivados en Romerías

Abril teje paciente el lienzo como bordadora con dedos de tomillo, aguja de aliaga y seda de amapola. Millares de espigas erguidas, dibujan lentas olas, como gotitas de agua en la mar, que rompen en el malecón del ribazo, bajo los sigilosos pétalos blancos de la camomila. En este compás de espera, el campo da un respiro a la mano… Leer más »

En la puerta de casa

      Comentarios desactivados en En la puerta de casa

La herradura de la pezuña derecha delantera, tamborilea con cada acelerón que doy con el “arre, arre” gutural de mi patrón, se ha debido desgastar. ¡Menos mal que ya llegamos a casa! ¡Mira, allí esta José Mariano!, junto a la puerta del zaguán con su nueva bicicleta BH verde. Desde que ha vuelto de vacaciones del colegio, cada vez que… Leer más »

Volver al redil

      Comentarios desactivados en Volver al redil

Cuando el sol ya sosegado, colgaba el candil de luz blanca de la luna en la órbita elíptica, se escuchaba una melodía campanil de esquilas y cuartizos in crescendo por las callejuelas del pueblo, al regresar el rebaño a la majada con almizcle a tomillo, a romero, a mies…, en las hebras de su lana. Mi padre abría el redil… Leer más »

Reescribir

      Comentarios desactivados en Reescribir

Hoy cogí el azadón que lleva como filo acerado el prefijo “re”, para resembrar aquellos garbanzos que una vez pasada lista, como el profesor al comenzar la clase, no se presentaron en el surco y les puse falta. También me resulta muy útil  este azadón en la escritura, para reescribir lo escrito. En el verso, al pasar la pupila más… Leer más »

Fragancia a hierba recien cortada

      Comentarios desactivados en Fragancia a hierba recien cortada

Con el despertar del campo en la primavera, llegaban los primeros cortes de alfalfa. Mi padre desmontaba con presteza la guadaña y colocaba la hoja acerada bajo la candente fragua del sol, hasta que el metal quemaba al tacto de sus curtidas manos como los rescoldos del hogar. Era entonces cuando clavaba la inclusa en el buro cobrizo de la… Leer más »

Amapola de camino

      Comentarios desactivados en Amapola de camino

Donde la mano bondadosa del labrador me cede un pedacito de tierra fértil,  como jardinera de hojalata en el alfeizar,  extiendo mis hojas escarlatas y declamo al viento mis versos bucólicos, mientras, reclinada en el trigal que hace la ola bajo el malecón de la Sierra, me tomo en una tacita de loza verde, un sorbito de átomos amarillos, como… Leer más »

Renacer

      Comentarios desactivados en Renacer

Como maná de desierto, llega la lluvia fina de abril, que reaviva el colorido del campo, realza su almizcle. Desde niño, siempre me complació escuchar el tenue tintineo de las canaleras de hojalata, del tejado de la vieja casa del pueblo, contemplar tras el vidrio de la ventana esa lluvia fina, mientras la leña de roble crepitaba en el hogar,… Leer más »

La herradura oxidada

      Comentarios desactivados en La herradura oxidada

Entro en el antiguo corral ajardinado de la vieja casa del pueblo, construida sillar sobre sillar, piedra sobre piedra. Una pareja de oscuras golondrinas, me dan la bienvenida con sus jubilosos trinos de soprano y sus juegos de alegres sombras chinescas. Me cuentan que acaban de llegar y que se hospedan en la majada del vecino, del señor Elías, bajan… Leer más »

Pepita

      Comentarios desactivados en Pepita

En una pepita de poma se halla el pergamino de vitela de su arquitectura leñosa. Durante años eleva su copa, sin más andamiaje que los humildes anillos concéntricos de su tronco. Despliega sus hojitas como flamígera bandera en lo alto del mástil de la tierra conquistada, como huella ingrávida en la Luna blanca. j. mariano seral

El canto del cuco

      Comentarios desactivados en El canto del cuco

Hoy Jueves Santo entre ramos de olivos. Ese olivar de mis padres, de mis abuelos, que tanto cariño le profesaban…, ubicado en el mismo espacio geográfico, pero siempre con diferentes colores, fragancias, sonidos… Esta mañana como hojas de poemario entreabierto, entre página y página una cita del ilustre tomillo, de la consagrada aliaga, de la insigne margarita, mientras canta el… Leer más »