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Versos tras las nubes

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Zarpan con premura las nubes varadas en las escarchadas crestas calizas de la Sierra. Reman los atléticos átomos de agua con sus palas de cierzo, como galantes gondoleros frente a la plaza de San Marcos, con sus recamados antifaces carnavalescos. A popa una efímera estela de pétalos de amapola se amortigua en tu pupila, como el eco quedo entre las… Leer más »

Rosas escarchadas

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Mi padre colocó losa a losa de piedra arenisca con minuciosidad, encajándolas una a otra como si fuesen un mosaico de fina porcelana, sobre la irregular superficie del viejo corral. Junto a un pilar de sillarejo, como si se tratase de un vástago al que aferrarse, plantó una parra, que fue colonizando el recinto, año a año desembarcaba con su… Leer más »

Romerías

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Abril teje paciente el lienzo como bordadora con dedos de tomillo, aguja de aliaga y seda de amapola. Millares de espigas erguidas, dibujan lentas olas, como gotitas de agua en la mar, que rompen en el malecón del ribazo, bajo los sigilosos pétalos blancos de la camomila. En este compás de espera, el campo da un respiro a la mano… Leer más »

En la puerta de casa

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La herradura de la pezuña derecha delantera, tamborilea con cada acelerón que doy con el “arre, arre” gutural de mi patrón, se ha debido desgastar. ¡Menos mal que ya llegamos a casa! ¡Mira, allí esta José Mariano!, junto a la puerta del zaguán con su nueva bicicleta BH verde. Desde que ha vuelto de vacaciones del colegio, cada vez que… Leer más »

Volver al redil

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Cuando el sol ya sosegado, colgaba el candil de luz blanca de la luna en la órbita elíptica, se escuchaba una melodía campanil de esquilas y cuartizos in crescendo por las callejuelas del pueblo, al regresar el rebaño a la majada con almizcle a tomillo, a romero, a mies…, en las hebras de su lana. Mi padre abría el redil… Leer más »

Reescribir

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Hoy cogí el azadón que lleva como filo acerado el prefijo “re”, para resembrar aquellos garbanzos que una vez pasada lista, como el profesor al comenzar la clase, no se presentaron en el surco y les puse falta. También me resulta muy útil  este azadón en la escritura, para reescribir lo escrito. En el verso, al pasar la pupila más… Leer más »

Fragancia a hierba recien cortada

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Con el despertar del campo en la primavera, llegaban los primeros cortes de alfalfa. Mi padre desmontaba con presteza la guadaña y colocaba la hoja acerada bajo la candente fragua del sol, hasta que el metal quemaba al tacto de sus curtidas manos como los rescoldos del hogar. Era entonces cuando clavaba la inclusa en el buro cobrizo de la… Leer más »

Fotogramas

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Crecen las semillas de garbanzos con su pose estático sobre el pedestal del surco, como mimo sobre pódium con corona de hojitas de laurel. Fotogramas retenidos en el reloj de sol, que cobran movimiento en el carrusel del praxinoscopio sábado tras sábado. Mientras la aguja del segundero, proyecta lentas sombras chinescas sobre la fértil tierra, en espera del aleteo de… Leer más »

Amapola de camino

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Donde la mano bondadosa del labrador me cede un pedacito de tierra fértil,  como jardinera de hojalata en el alfeizar,  extiendo mis hojas escarlatas y declamo al viento mis versos bucólicos, mientras, reclinada en el trigal que hace la ola bajo el malecón de la Sierra, me tomo en una tacita de loza verde, un sorbito de átomos amarillos, como… Leer más »

Renacer

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Como maná de desierto, llega la lluvia fina de abril, que reaviva el colorido del campo, realza su almizcle. Desde niño, siempre me complació escuchar el tenue tintineo de las canaleras de hojalata, del tejado de la vieja casa del pueblo, contemplar tras el vidrio de la ventana esa lluvia fina, mientras la leña de roble crepitaba en el hogar,… Leer más »

Cabina telefónica

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Como disco de vinilo tras el reflejo del vidrio del escaparate, se exhibe la cabina telefónica en la Plaza Zaragoza. Añora esos tiempos en los cuales incluso fueron protagonistas en los fotogramas cinematográficos. Echa de menos hilvanar: verbos, adjetivos, pronombres…, en hebras de cobre. De vez en cuando habla con su amigo el Buzón de Correos, que le cuenta que… Leer más »

La herradura oxidada

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Entro en el antiguo corral ajardinado de la vieja casa del pueblo, construida sillar sobre sillar, piedra sobre piedra. Una pareja de oscuras golondrinas, me dan la bienvenida con sus jubilosos trinos de soprano y sus juegos de alegres sombras chinescas. Me cuentan que acaban de llegar y que se hospedan en la majada del vecino, del señor Elías, bajan… Leer más »

Lápiz

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En el bolsillo de la memoria del pez un pequeño lápiz, obsequioso te prestará la retentiva de Mnemósine. En su carboncillo recuerdos de infancia de las primeras letras en un Cuaderno Rubio, en sus raíles de alambre engarzabas las primeras vocales entre poéticos dibujos evocadores de poemas de Gloria Fuertes. j. mariano seral

Pepita

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En una pepita de poma se halla el pergamino de vitela de su arquitectura leñosa. Durante años eleva su copa, sin más andamiaje que los humildes anillos concéntricos de su tronco. Despliega sus hojitas como flamígera bandera en lo alto del mástil de la tierra conquistada, como huella ingrávida en la Luna blanca. j. mariano seral

El canto del cuco

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Hoy Jueves Santo entre ramos de olivos. Ese olivar de mis padres, de mis abuelos, que tanto cariño le profesaban…, ubicado en el mismo espacio geográfico, pero siempre con diferentes colores, fragancias, sonidos… Esta mañana como hojas de poemario entreabierto, entre página y página una cita del ilustre tomillo, de la consagrada aliaga, de la insigne margarita, mientras canta el… Leer más »

La aliaga

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Cose paciente con su aguja baquetera y hebra de oro arrellanada en la silla de enea del ribazo, como si fuese el lomo de un poemario, hojas de versos bucólicos. Cada tinte contenido en el verbo de la semilla, tras germinar declama su égloga como ópera de Virgilio. La yunta tira lenta del brabán Ajuria, dando labios escarlatas al barbecho…. Leer más »

La esencia

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Me despierta el clic clac metálico que silabea la prensa, el almizcle dulzón a mosto asciende por las escaleras del patio hasta mi habitación, como gotitas de rocío al amanecer que se tornan en nubecillas y suben a la Sierra. – ¡Mamá!, ¡Mamá! – grito con mi voz de flauta travesera, se abre la puerta, la luz ambarina del pasillo… Leer más »

Floración

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Almendros como nubes blancas de dehesa enigmática tamizan una lenta lluvia de pétalos, sin más paraguas que el almizcle a néctar el sordo zumbido de la abeja que melifica. Hebras de finas raíces que tejen con su savia flores escarchadas, como cristalinos ríos que al morir en la mar cosen átomos de vapor en la órbita de hojalata de la… Leer más »

Camomila

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Presuroso, he alzado mis pupilas a los balcones de barro de la morada de las oscuras golondrinas. Mi padre siempre decía con tono festivo que regresaban por San José, como vaticinio de la llegada del buen tiempo y del renacer del campo. Pero este año todavía no se escuchaba sus alegres trinos y sus cabriolas cortando el aire en el… Leer más »

A corazón Abierto de Elvira Lindo

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Acabo de terminar de leer “A corazón abierto” de Elvira Lindo. Es la primera novela que leo de esta escritora y diré que me ha encantado y que no será el último que leeré, es un libro que recomiendo sin ningún tipo de duda su lectura. Me ha resultado muy ameno y entretenido. Sobre todo me ha atraído ese lenguaje… Leer más »

La siembra de garbanzos

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Sentir la tierra mullida bajo tus pies, como alfombra de terciopelo escarlata de bienvenida, al mirar atrás tus efímeras huellas de barro, en el aire el almizcle de la siembra. Depositar la frágil semilla con la yema de tus dedos en el surco, que la acoge en su vientre mientras germina. Al levantar la vista, rieles que riman como versos… Leer más »

A la carrera

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Los sábados por la tarde, Caspian, después de ver alguna película de John Wayne, su actor favorito, se enfunda su traje de cuero cobrizo de vaquero, y en el centro del salón ondeaba su soga de esparto, como si fuese la órbita elíptica de la luna, era en ese preciso instante cuando daba comienzo la carrera “perro gatuna”. Israel, el… Leer más »

Un pedacito de campo

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La Catedral, varada en el lomo empedrado del cerro, vigilante desde la cofa del palo mayor, echa a la mar calmosa de la verde campiña, su red de hebras de pescador y paciente atrae retazos de campo amable, que terminan diseminados como dientes de león, entre los jardincillos enrejados tras el forjado de bloques de hormigón armado. Hoy domingo, sin… Leer más »

Diálogo con un buzón

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Hoy el buzón estaba más parlanchín  que de costumbre, con su voz alegre de almíbar me ha confesado que en los últimos tiempos está más contento porque recibe más cartas románticas, debe ser porque se viaja menos, apostilla. Baja su tono de voz, yo tengo que agudizar el yunque de mi oído, y en un susurro quedo de confidencia, me… Leer más »

Maigar

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Acolchar el manto de tierra, como la mamá que arropa al niño cuando le da las buenas noches. El ajo con su cabeza bajo tierra, me mira a través del periscopio de clorofila, escucha a la azada que va y viene masticar con su lengua acerada y parlotear con su voz de hojalata, mientras zurea la paloma blanca y canturrea… Leer más »