Homenaje a Doña Aurora Pardo Royo. Coscullano 10/09/17

Día muy emotivo y entrañable.

Poema dedicado a Doña Aurora
Es la gramática de la vida
su primera sonrisa en Borobia
tierras áridas y frías enclavadas en Soria
entre las perennes rimas de Machado
su infancia en Ainzón.
Tictac, tictac, años de estudio
en las aulas de magisterio,
el destino que es sabio
le asigna Coscullano.
Doña Aurora siembra los valores
entre sus alumnos
al igual que el labrador
echa la semilla dorada en el surco
de tierras fértiles
los dos trabajos bajo el yelmo de la nobleza
son bellos
ver crecer los alumnos
ver medrar las semillas
enderezar el árbol torcido
la satisfacción del trabajo bien realizado
recoger los frutos con regocijo.
Es la gramática de la vida
con el devenir de los años
alborozados tañidos de boda
alianza en el dedo anular
tornándose Coscullano en su pueblo del alma
junto a su familia.
Conocimientos encuadernados
tras la fina corteza del lomo del libro
algunos perduran
otros se desvanecen
mas en la memoria
permanece su humanidad
que en su docencia transmitió
no solo en el aula
sino también en la universidad de la calle
recordándonos que en primer lugar somos personas
es la tilde de una sociedad mejor.
Es la gramática de la vida
que antepone el verbo cerrar
frente a la puerta de la escuela enmudecida
en su fachada una tesela indeleble
“Escuela de niños”
en el recuerdo el encerado sobre el salitre
que mira al alumno tras el pupitre
y la voz afable de Doña Aurora
impartiendo la clase
en una tarde de lunes de primavera,
tras el cristal de la ventana
revolotean las oscuras golondrinas de Bécquer.
j. mariano seral