Archivo de la Categoría: Escritos
Las casas tamagotchi

Las de nidos de golondrinas de barro en el corral, las de dermis de tapial, de esqueleto de sillares y maderos, precisan de los mimos del amo: “Jorearlas” para que la tristeza no les invada el alma y se pongan malitas, y en su depresión se las meriende en la penumbra la termita o la carcoma, la sutura del cemento… Leer más »
Otoño y primavera

otoño y primavera intercambian pétalos en el alféizar de la hoja del calendario de octubre. En prestado toman los grados del mercurio en el “VERAnico” de San Miguel, que se atavía con el sufijo de la primaVERA, a la orilla del membrillero, que la huerta impregna con su dulzón almizcle. josé mariano seral
Feria de productos de proximidad de Loporzano

Hoy domingo me he acercado a la Ermita de la Virgen del Viñedo en Castilsabás. En sus inmediaciones la “Feria mercado de proximidad” con los diferentes puestos. Donde puedes ver como el barro toma forma en las manos del alfarero en el torno, reordena sus moléculas, adquiriendo la forma de un jarrón, de una taza, de un…, en el estand… Leer más »
Valores

Vuelta al cole, vuelta al instituto en breve a la universidad. Estudiar, formarse, hincar los codos, para construir una sociedad mejor. Tal vez no se trencen con destreza fuera de las aulas las humanidades con las ciencias, y se tejan unos valores falsos con hebras de oro, que dejan lágrimas en las pupilas de la humanidad, virutas de llanto en… Leer más »
En la puerta de casa

Mariano enhebraba las riendas de Platero en el ojo de la argolla acerada, mientras le colocaba sobre el lomo la albarca, las algaderas con los cántaros de barro cocido. Tras el inciso recuperaba el lenguaje de tira y afloja de la maroma bajo el tintineo metálico de la anilla. Frente al banco de piedra con su clámide polisémica: para tomar… Leer más »
Septiembre el mes de los frutos

La vid en el alambique del sarmiento destila el mosto de la savia que bebe de la madre Tierra reseca, lo atesora en damajuanas arracimadas suspendidas de hebras. El vendimiador las descorcha en la bodega bajo sus pies en la tina, sus manos quedan impregnadas de un guante que prolonga el abrazo un parpadeo de la aguja del reloj, el… Leer más »
Libros etéreos con lomo de romero
Ceprén o balancín

En el ribazo de la balsa persiste a los embates del tiempo el mástil de roble de un viejo ceprén como la mesana de un velero encallado, hoy en el eje metálico oxidado de la horquilla ya solo gira el haz del sol entre las zarzas y las hojas de higuera, con sus labios resecos se bebe el agua del… Leer más »
Pipas

Día tras día gira la amapola de pétalos amarillo al sol ya madura declina su testa, en la almohada de la secuencia Fibonacci (suma los dos anteriores), sobre ella queda el troquel poliédrico. Desgrano las horas del reloj masticando ricas pipas del huerto, frente a la pantalla del televisor, que en ocasiones narra historias tontas… josé mariano seral
Recuerdos de infancia

Recuerdo que cuando era niño, en las vacaciones de verano, acompañaba al atardecer cuando el sol declinaba pétalos de albahaca, a mi padre al huerto del Giscal. Allí estaban las alineadas eras de las cebollas, de las ensaladas, de los pimientos… Yo le ayudaba a recoger las judías verdes, que trepaban por el entramado de cañas, como alpinistas en los… Leer más »
Dedos de tomillo

La minglanera se sonrojaba con su corona de reina, en su corazón dibujaba con escuadra y cartabón su dulce enjambre que seducirá a los paladares más sibaritas. Junto a ella el viejo membrillero abría su damajuana e impregnaba el huerto con su almizcle a confitura cuando rozaba con las yemas de tomillo de mis dedos su fruto. La parra trepaba… Leer más »
La conquista

Entre los pimientos con sus frentes tachonadas de intenso carmesí como penachos de indios del Cañón del Colorado, y los tomates acampados entre el armazón de cañas que izan el color rosa, persiste un reducto de albahaca que bebe agua gota a gota, a la espera de la conquista de Osca, como caballo de Troya, invade con su almizcle, los… Leer más »
Dime oliva

El olivo centenario calmoso lee con sus quevedos de montura de herradura, en el lomo del silencio del horizonte donde reposan los sabios refranes y dichos de los labradores de manos encallecidas: No me digas oliva que de agosto no sea salida, Guara cerca el agua lejos. Descorcha el olivo la damajuana en espera de la intempestiva tormenta. josé mariano… Leer más »
Cae la noche

Cae la noche en un aleteo lento de golondrinas que se acomodan en sus nidos de barro, bajo el enigmático paraguas de Casiopea. El fanal con su luz de melocotón en almíbar lame los sillares de la torre. La Luna sigilosa bebe del crisol del Sol con su lengua de plata luminiscencia argentada con una nube blanca. josé mariano seral
Al otro lado de la ventana

Acodo el iris de mis pupilas en el mullido alféizar de los sarmientos nudosos, contemplo el cielo jaspeado de átomos líquidos blancos, al otro lado de la ventana la eterna pareja de membrillero y minglanera se tornan al amanecer en improvisadas pajareras que regalan trinos envueltos en hojas verdemar. josé mariano seral
En la era

De la trilla ya solo queda el rodillo troncocónico unas briznas de mies que trajo el galeón del cierzo al atardecer que crujía con estrepito entre el croar de las ranas en la balsa. Entre lágrimas la etnología acogió en una sala a la desmembrada aventadora Ajuría, al trillo, a la silla de enea… La era con su piel de… Leer más »
Embolsar uvas
Al alba blanca

El sol con su aguja dorada y el dedal del relente cose en el horizonte el amanecer. La azada mastica los “vallos” de patatas junto al viejo membrillero del huerto. Chirrían los goznes de la cancela del aprisco, como una ópera pastoral al alba suena una bucólica melodía de esquilas, balidos de ovejas gozosas que salen a pastar, la azada… Leer más »
Arrancar patatas

Moléculas de tierra elásticas, se unen con la lluvia de marzo y abril como vocales y consonantes en el la línea del verso. El verbo de la rima germina, en mayo ya florido, deja pétalos blancos sobre el surco, en julio la mata encuaderna el poemario dando puntadas en el lomo del vallo con hilo dorado, es hora de abrirlo… Leer más »
La blancura de la oscuridad

Dobla la cerviz la frágil mata de la patatera soñolienta sobre la mullida almohada del vallo de barro, como gota de luvia sobre el alambre del arcoíris. Engrosa su cintura bajo tierra la humilde patata en la oscuridad mantiene su blancura latescente, aquella que osa mirar por la rendija se torna en verde zafiro como estatua de sal que gira… Leer más »
Margarita del olivar

No me permitían entrar en el olivar alegaban falta de uniformidad en mi veste, – Solo de verdes y ocres – rezaba la línea del horizonte. Finalmente el olivo milenario que ejercía de patriarca me concedió el honor de bordar en el ribazo con los colores de la seda blanca y amarilla, como una cita con tinta de tomillo y… Leer más »
Tormenta de verano

Gotas de lluvia elásticas viajan en el galeón de quilla plomiza cruje atronador al pie de la Sierra, se lanzan en caída libre, las moléculas líquidas despiertan el almizcle a tierra mojada, se filtran en el campo polvoriento, se adjetivan con su esencia, el olivo sonriente las toma con los labios resecos de sus raíces, las destila en el alambique… Leer más »
El girasol

Crece el girasol niño junto al aromático membrillero, abre una claraboya de sonrisa amarilla en el huerto entran y salen las abejas en el tarro de néctar. Recuerdo a mi padre sembrar algún girasol entre las hortalizas en septiembre las pipas ya maduras mi madre las bañaba en agua salada, las tostaba sobre la plancha de la cocinilla de leña…. Leer más »
El ajo

El ajo es humilde no reclama tierra fértil, ni riegos, mi padre los sembraba en el hortal por Santa Lucia los recogía por San Juan. No busca el protagonismo del verbo en el huerto es como el adjetivo que adereza la oración. Disciplinado le toman como ejemplo: “más tieso que un ajo”. José mariano seral